Por Juan Carlos Sueiro y Melanie Pajuelo, Dirección de Pesquerías de Oceana Perú.

 

China es, desde hace algunas décadas, nuestro principal mercado de harina de pescado. En un contexto de crecimiento de acuicultura y reducción del volumen producido por el Perú en esta década, China ha pasado de ser el 50 % del mercado de harina de pescado peruana al 80 % en el 2017.

Pero, ¿qué ha pasado con las importaciones chinas? Para evaluarlo, hemos empleado la información disponible desde el 2012 hasta el 2017.

Para ello, hemos agrupado el número de países que exportan harina de pescado a China según el volumen vendido. Así, comparamos Perú y dos grupos más de países (Figura 1). Para cada año, el porcentaje de las tres barras suma el 100 %.

Perú sigue siendo, de lejos, el principal abastecedor de harina de pescado. Sin embargo, se puede percibir una ligera disminución de la participación peruana en las importaciones chinas de este producto.  El valor más bajo en ese período se da en el 2016, con 42 % de las importaciones chinas de harina de pescado. Cabe resaltar que el Perú no es el único país que ha disminuido su participación en dicho mercado; también ha sucedido con Chile y Estados Unidos.

El grupo de seis países son de abastecimiento intermedio: Estados Unidos, Vietnam, Chile, Rusia, Tailandia y Ecuador que, en conjunto, fluctúan entre el 33 % al 46 % de las importaciones chinas de harina de pescado.

Un segundo grupo está compuesto por catorce países, algunos de reciente presencia y con menores volúmenes, que han crecido de manera importante en estos pocos años: México, Pakistán, Sudáfrica, Dinamarca, Nueva Zelanda, Panamá, Islas Mauricio, Marruecos, Mauritania, Malasia, Namibia, Myanmar, Argentina, y Corea del Sur. Estas naciones representaron el 8 % de las importaciones en el 2012, y el 16 % en el 2017.

Finalmente, la línea negra representa las importaciones totales de harina de pescado por parte de China. En el 2017 se incrementaron sus compras. Si bien todos venden más volúmenes, Perú y el grupo de 14 países amplían su presencia.

Dos lados del mercado con diferentes dinámicas

En el caso del Perú por diversos factores, el mercado chino ha ampliado su importancia como destino de la harina de pescado peruana. El más importante fue la disminución de los volúmenes de pesca, respecto a la década anterior, otro ha sido el incumplimiento de cuotas establecidas para el stock norte-centro. China ha tendido a diversificar sus fuentes de abastecimiento en los últimos años (Figura 2). Por eso podemos decir que viene a nuestra mente aquella frase: “Si China se resfría, a Perú le puede dar neumonía.

¿Qué podemos hacer? No mucho, debido a nuestra relativamente escasa influencia en el mercado de harina de pescado. Ante todo, debemos perseverar en mejorar la calidad de nuestra producción de harina de pescado, que es uno de los principales rasgos de la competencia en estos mercados.

Así también, la industria debe dimensionar el capital que dispone para incrementar la eficiencia. Esto implica actualizar el punto de equilibrio de la industria, lo cual conllevará a mejorar las condiciones del crédito.

Finalmente, fortalecer la transparencia y los principios básicos de sostenibilidad en la determinación de las cuotas. En el caso concreto que nos ocupa, más importante que una cuota alta es una cuota que pueda ser desembarcada en el tiempo establecido y en las condiciones en que se desenvuelve.