A diez días de iniciada la segunda temporada de pesca de anchoveta en el norte-centro del país es evidente que por ahora las faenas de pesca no pueden continuar. La razón principal: El excesivo porcentaje de juveniles en el stock (96%, es decir sólo 4 de cada 100 anchovetas alcanza la talla mínima legal de pesca, que es de 12 cm.) reportado por IMARPE de acuerdo con su último crucero.

En este contexto se han cerrado grandes áreas marinas para prevenir la captura de juveniles e incluso la flota industrial que se internó más allá de las 30 millas en búsqueda de anchoveta adulta ha retornado a los puertos con bodegas prácticamente vacías. Las escasas descargas reportadas por IMARPE alcanzaron altos porcentajes de juveniles en particular el primer día de la pesca exploratoria (Figura 1).


Figura 1. Desembarcos y Porcentajes de Juveniles de anchoveta por la flota industrial del 23 al 25 de noviembre, 2017.
Fuente de datos: IMARPE

En una responsable actitud, las embarcaciones de las empresas asociadas a la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) han acordado no continuar actividades hasta finales del mes. Así mismo, es saludable que PRODUCE haya dictaminado (RM 592-2017-PRODUCE) extender la suspensión de la pesca industrial de anchoveta en las primeras 30 millas hasta que IMARPE complete una nueva evaluación EUREKA.

pesca exploratoria
Figura 2. Ubicación de las áreas cerradas para la pesca por PRODUCE y los puntos y zonas con abundancia de juveniles
y enmallamientos reportados por pescadores industriales. Elaboración propia.

Como se aprecia en la Figura 2 en los primeros días de la pesca exploratoria se registraron capturas con excesos de juveniles obligando a múltiples cierres preventivos.  Además, los pescadores han reportado enmallamientos de ejemplares muy pequeños de anchoveta los que no son considerados regularmente en las estadísticas. Según ha manifestado la SNP estos incidentes se estarían registrando, pero esta información aún no es pública.

Los principales afectados por esta situación son los trabajadores involucrados en las diversas etapas del proceso de transformación de la pesca en harina de pescado. Considerando además que algunas empresas del sector han dejado de contratar personal las consecuencias para la economía familiar de este sector de la población son muy graves. Ello amerita una respuesta rápida de parte del Estado con medidas tales como la liberación de la CTS o paquetes de ayuda dirigida, pero a la vez consideraciones de más largo plazo que protejan a los trabajadores del sector de este tipo de situaciones.

Por otro lado, la pesca artesanal ha continuado operando y aunque se temía que pudiera estar pasando por una situación similar a la pesca industrial, los reportes difundidos por IMARPE indican que los desembarques son bajos pero que el porcentaje de juveniles está por debajo del límite legal (10%). Sin embargo, hay que reconocer que en otros momentos del año estos porcentajes han sido bastante elevados (Figura 3).

desembarcos mensuales de la flota artesanal

Figura 3. Desembarcos y Porcentajes de Juveniles de anchoveta por la flota artesanal y de menor escala de enero a diciembre 4, 2017.
Fuente de datos: IMARPE

Finalmente, es importante recalcar que la abundancia de juveniles en el stock es muy positiva pues refleja que, a pesar de las duras condiciones ambientales de los últimos años, la anchoveta ha continuado reproduciéndose. Esto resulta muy promisorio para las futuras temporadas de pesca y es de esperar que los resultados de esta nueva evaluación de IMARPE verifiquen esta situación y provean información actualizada para garantizar la recuperación y manejo a largo plazo de la anchoveta.


Elaborado por la Dirección Científica de Oceana en Perú

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¿Y si los dejamos crecer?

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