La pesca ilegal debería ser considerada un delito penal en el mundo

La pesca ilegal debería ser considerada un delito penal en el mundo



Press Release Date

Viernes, Marzo 13, 2020

Perú viene jugando un rol clave en la lucha contra el tráfico de especies marinas, especialmente de los tiburones, realizando cuantiosas incautaciones.

Oceana viene brindando soporte técnico a las autoridades para identificar las especies de tiburones cuyo comercio internacional está restringido.

“La pesca ilegal en el mundo no debería ser una infracción administrativa debería ser considerada como un delito penal”, propuso Nicholas Fromherz, abogado y profesor adjunto del Proyecto de Derecho Ambiental Internacional de la Universidad Lewis & Clark en Portland, Oregón (EE.UU.), quien participó en el V Congreso Nacional de Fiscales Especializados en Materia Ambiental del Perú y I Congreso Internacional sobre Delitos Ambientales realizado en Lima.

El incremento de la pesca ilegal es una realidad en todo el mundo. Se estima que uno de cada cinco pescados que se venden en el mundo fueron extraídos ilegalmente, dijo Nicholas Fromherz. Frente a esta situación, explicó que existen una serie de instrumentos legales los cuales nos van acercando a un marco legal global coherente que evidencia mejoras en el monitoreo, control y vigilancia de embarcaciones; más controles portuarios; regímenes específicos para especies marinas en peligro de extinción (como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres - CITES) y sanciones comerciales.

El caso de las aletas de tiburón en el Perú

Perú se está convirtiendo en un caso ejemplar sobre cómo combatir la pesca ilegal. Desde hace más de 10 años, somos uno de los primeros países exportadores de aletas de tiburón en el mundo. A nivel de Las Américas ocupamos el primer lugar como país exportador y el segundo en la importación de este producto.

En el Perú, las cargas de aletas de tiburón se encuentran especies protegidas que necesitan una autorización especial para su comercialización (deben tener permisos CITES).

¿Cómo saber que una aleta de tiburón es o no de una especie cuya comercialización está restringida?

“Oceana en Perú viene jugando un rol clave en la lucha contra el tráfico de especies marinas, especialmente de los tiburones”, señala Alicia Kuroiwa, Directora de Hábitats y Especies Amenazadas de Oceana en Perú, quien explica que desde hace casi dos años Oceana viene brindando soporte técnico a las autoridades peruanas para identificar las especies de tiburones cuyo comercio internacional está restringido, a través de la capacitación en la identificación visual de las aletas de estas especies de tiburones  y usando una prueba rápida de ADN que en tres horas permite saber los resultados.

A la fecha Oceana ha participado en alrededor de 30 inspecciones de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria - SUNAT, lo que ha resultado en procesos derivados a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, que representan 27 toneladas de aletas de tiburón. A esto se suma la capacitación que brinda en la identificación de especies de tiburones a las autoridades del Ministerio Público, de la SUNAT, de PRODUCE y de la Policía Nacional del Perú.

Los buenos resultados obtenidos, han logrado que la Secretaría de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES) reconozca al Perú como el país que lidera la lucha contra el tráfico de aletas de tiburón en el mundo.

Experiencias y lecciones para combatir la pesca ilegal

Por su parte, Catherine Pruett, representante de Sea Shepard Legal de EE. UU., dijo que son más de 10 millones de peces que se capturan ilegalmente en el mundo y que el 30% de capturas mundiales no se reportan oficialmente. Pero este no es el único problema, “a esto se suma la pesca no declarada y la pesca no reglamentada” precisó la representante de Sea Shepard Legal.

Frente a esta situación, Sea Shepard Legal viene desarrollando una campaña en el mundo recolectando evidencias a partir de la vigilancia de las actividades pesqueras, sobrevolando y verificando si las embarcaciones que operan cuentan con licencia o permisos de funcionamiento. Luego esta información es entregada a la Interpol o a los gobiernos para que tomen las medidas necesarias y evitar que embarcaciones sin permisos operen en su territorio marítimo.

En el norte del Perú, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) del Santa, a cargo de la fiscal Evelyn Lamadrid, viene dando un duro golpe a la pesca ilegal.

Para que una interdicción sobre pesca ilegal sea exitosa, la fiscal Lamadrid dio tres recomendaciones: pedir con anticipación un requerimiento para realizar el allanamiento y descerraje del local. En segundo lugar, convocar al  Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN) para que participe del operativo porque en las plantas de procesamiento de harina de pescado existe GLP y gas. Por último, convocar a la municipalidad local para que participe, así es más factible contar con las herramientas para tomar decisiones sobre qué hacer con la maquinaria o equipos incautadas.

El rol de la prensa para combatir la pesca ilegal

Finalmente, Angel Páez, jefe de la Unidad de Investigación del diario La República, detalló el caso de periodismo de investigación que el diario viene trabajando desde fines del año pasado referido a la denuncia sobre corrupción en el Instituto del Mar del Perú (IMARPE)

Según la investigación de La República, directivos del IMARPE inflaron a 8,3 millones de toneladas la cuota de biomasa de anchoveta de la segunda temporada del 2019 para favorecer a algunas empresas industriales de pesca. El diario tuvo acceso a audios, correos electrónicos y mensajes por WhatsApp que demostrarían que hubo manipulación y tráfico de datos científicos.