Océanos y cambio climático

Océanos y cambio climático

Photo Credit: Oceana

¿Qué hacen los océanos por nosotros y cómo les estamos pagando? Conoce cinco hechos sobre la relación entre el mar y la humanidad hoy en día.

Nuestros océanos, ese azul interminable que define nuestro planeta desde el espacio, están en crisis.  La historia de la humanidad está vinculada al mar,  visto como fuente inacabable de alimento y tratado como inalterable ante cualquier acción humana. Sin embargo, en tan solo unas décadas hemos descubierto sus límites y vulnerabilidad frente al cambio climático, consecuencia de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por la quema de combustibles fósiles para producir energía, así como el cambio de uso de suelos y pérdida de bosques.

Ocupan el 71% de la superficie del mundo, alimentan y dan trabajo a millones de personas, regulan el clima, producen oxígeno, son el hábitat de una gran variedad de seres vivos y nos proporcionan medicinas y muchos más recursos.  ¿Qué hacen los océanos por nosotros y cómo les estamos pagando? Conoce cinco hechos sobre la relación entre el mar y la humanidad:

1) Si respiras, es gracias al mar. Los océanos hacen posible la vida en la Tierra, pues producen la mitad del oxígeno que respiramos y estabilizan el clima del planeta, pues absorben el calor y al menos un tercio de las emisiones de dióxido de carbono del mundo.

Las enormes cantidades de emisiones generadas por la humanidad alteran los océanos, cada vez más ácidos, lo que se suma al deshielo de glaciares y el aumento del nivel del mar, así como la sobrepesca y contaminación. Protegerlos es vital para mitigar el cambio climático y los medios de vida de millones de personas.

2. El océano es la mayor reserva de carbono del mundo. Alrededor del 30% del CO2   proveniente de actividades humanas ha sido absorbido por los océanos desde la era  pre-industrial, provocando su acidificación.

Esto afecta el desarrollo y reproducción de especies marinas con esqueletos externos como los corales, cangrejos, moluscos como conchas, almeja. Esto es especialmente crítico para los arrecifes de coral,  que son refugio y fuente de alimento para un cuarto de todas las especies marinas, incluidos cuatro mil especies de peces.

3. Aumento del nivel del mar. Otro de los efectos más perjudiciales del calentamiento global es el deshielo de glaciares y grandes masas de hielo de los polos, lo que ha hecho que el nivel del mar aumente casi ocho centímetros en todo el mundo desde 1992.

Los científicos calculan que para fines de este siglo, el nivel del mar aumentará 95% en zonas oceánicas y el 70% de las costas mundiales experimentarán un incremento promedio global de hasta 20%.

Esto es una amenaza para los cientos de millones de personas que viven en zonas costeras vulnerables a sufrir inundaciones que serían obligadas a abandonar sus hogares, mientras que las islas de poca altitud quedarían sumergidas.

4. Personas, alimento y economía. El 10% de la población mundial depende de la pesca para su sustento, y 4 300 millones de personas obtienen de la pesca hasta un quinto de la proteína animal que consumen. Estas cifras revelan la importancia actual y el potencial futuro de los océanos si hoy los sabemos conservar.  

Las ONU prevé que habrá 9000 millones de personas para el 2050, la respuesta al hambre estará en los océanos, que podrían brindar una comida nutritiva para 700 millones de personas cada día.

5. La conservación marina es clave. Los océanos poseen la capacidad para restaurarse si hoy les brindamos una oportunidad. Las áreas marinas protegidas conservan la biodiversidad y restauran los ecosistemas, con grandes beneficios como la regulación del clima y el secuestro del carbono, entre muchos otros.

En la actualidad, solo el 3% de los océanos se encuentra protegido, pero gran parte de estas áreas no están bien gestionadas.  Las Áreas Marinas Protegidas  permiten desarrollar actividades económicas sin poner en riesgo el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos.

Así, el mundo se ha puesto como meta poseer al menos 10% de las zonas costeras y marinas bajo alguna figura de protección para el 2020.

Los impactos del cambio climático en los ecosistemas marinos ocurren desde hace décadas, pero hemos tomado conciencia de ello recientemente, esto continuará y aumentará si el planeta sigue produciendo emisiones a un ritmo desenfrenado, conservar los océanos es determinante para el futuro de la vida como la conocemos. Conseguirlo depende de la ejecución real de los compromisos climáticos que tomemos hoy.