El olor a pescado en Lima y el desvío de capturas para la harina de pescado
La anchoveta tiene un rol protagónico en el mar peruano, ya que es alimento para cientos de diferentes especies de peces, mamíferos y aves marinas.
Agencia Andina
  • El olor proviene de plantas de harina de pescado ubicadas en el Callao, asociadas a las fábricas de conservas y congelados de anchoveta.

Esta semana medios de comunicación han informado sobre un incremento de olor a pescado en los distritos ubicados en el norte de Lima. La explicación, de acuerdo con especialistas estaría en que “vientos del norte que arrastran el hedor de las fábricas de pescado ubicadas precisamente al norte de la capital”.

Sin embargo, este hedor nos advierte sobre la posibilidad que se esté produciendo harina de pescado trasgrediendo las regulaciones de esta actividad. Es decir, la actividad pesquera se realiza con el propósito de hacer harina de pescado y no fabricar productos para la alimentación humana.

En el actual estado de emergencia por la pandemia por el coronavirus en Perú, las únicas actividades del sector pesca autorizadas son aquellas destinadas a la alimentación humana, que llamamos el Consumo Humano Directo (CHD), como es la pesca artesanal y la fabricación de productos como conservas de pescado, así como harina elaborada en base a los residuos y descartes de anchoveta.

“Sin duda la emergencia mundial por el coronavirus y las medidas adoptadas por el Gobierno peruano amplían la incertidumbre económica, lo que es un incentivo para producir de manera ilegal harina de pescado , lo cual  afecta la sostenibilidad del recurso e inhibe la innovación productiva”, señala Juan Carlos Sueiro, Director de Pesquerías de Oceana Perú.

A continuación:

Reserva Nacional de San Fernando, donde el mar se encuentra con los Andes

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