*Publicado originalmente en oceana.lamula.pe

Es un pez pequeño, pero primordial para sostener a las numerosas especies que viven en nuestro mar, así como dar trabajo y alimento nutritivo a decenas de miles.  La anchoveta peruana es cada vez escurridiza debido al calentamiento de las aguas con la llegada de El Niño y puede desaparecer,como ya ocurrió en los años 70 y 80, cuando otros eventos de la misma magnitud llegaron a nuestras costas, si hoy no se toman decisiones para salvarla.  

¿Qué tan cierto es esto y por qué debe importarnos? El pasado lunes 5 de octubre el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) hizo público el esperado reporte que indica cuánta anchoveta hay y en dónde encuentra, llamado “Situación del Stock Norte-Centro de la Anchoveta Peruana a Setiembre del 2015”. Esta información es clave para determinar lo que se podrá pescar en la esperada segunda temporada de pesca.

El reporte de 37 páginas contiene nutrida información sobre las condiciones del mar, el stock de anchoveta, sus condiciones reproductivas y su alimento la pasadas temporadas de pesca, entre otros muchos detalles que pueden ser demasiado para el lector casual.  Es más, a algunas personas les parecería que el reporte es confuso e innecesariamente “científico”.

Así que para ahorrarles el ejercicio de navegar por el largo reporte les presentamos los cinco temas que debes saber sobre el mismo, especialmente si vas a opinar en radio o televisión.

1.    No hay suficiente anchoveta. El volumen de anchoveta que ha sido estimado por IMARPE es de 3.38 millones de toneladas métricas (TM), por debajo de lo necesario para permitir una segunda temporada de pesca. (cada año se estiman dos temporadas con el fin de preservar este recurso)

2.    La mayoría de anchoveta es muy joven. Hay demasiados peces que aún no han alcanzado el tamaño suficiente para reproducirse, también llamados juveniles. Por lo menos 61% a nivel de individuos. Es decir, de cada 100 peces, 61 son jóvenes y solo 39 adultos. Como los juveniles pesan menos se necesitan más individuos para alcanzar el peso equivalente en peces adultos. Pescarlos ahora sería absurdo pues se estaría perdiendo la posibilidad de capturarlos como adultos en un par de años.

3. Solo hay dos millones de toneladas métricas de anchoveta en edad reproductiva o también llamada biomasa desovante, la cual está por debajo del punto de referencia que estableció IMARPE (cinco millones de TM) como límite seguro para autorizar la pesca. 

4. ¡Faltan anchovetas! Sí, y faltan bastantes. IMARPE indica que algunos de los grupos de juveniles contados el verano pasado no han llegado a ser adultos. Se presume que la pesca en exceso de juveniles en la primera temporada del año o la pesca ilegal hayan causado esta pérdida. 

5. ¡Llegó el Niño! Esto parece una broma, pero por fin una entidad del Estado reconoce que sí estamos viviendo un El Niño de magnitud fuerte.

En resumen, no hay suficiente anchoveta para que PRODUCE tome la decisión de abrir la segunda temporada de pesca del 2015. De hacerlo se pondría en riesgo la recuperación futura de esta valiosa especie en la que se basa la mayor parte de la pesca industrial y de la que se alimentan otros peces que sustentan la pesca artesanal.