Día Mundial de la Vida Silvestre: Tráfico ilegal amenaza a especies marinas

El Día Mundial de la Vida Silvestre, inspirado este año con el tema “Vida submarina: para la gente y el planeta”, una fecha que nos invita a conocer más sobre la flora y fauna en nuestro mar peruano, parte de nuestro patrimonio natural. Pero, también es un evento clave para llamar la atención sobre sus principales amenazas generadas por la acción humana: el tráfico y sobrexplotación de especies marinas. 

 

Además, en Perú, en particular tenemos un vacío que dificulta una gestión sostenible de estas especies. En el país no es posible considerar a muchas de las especies marinas como fauna silvestre y tomar medidas de protección, ya que ante la ley peruana son recursos hidrobiológicos.  

 

Por eso, ballenas, delfines marinos, peces como tiburones y mantas, moluscos, entre otros invertebrados marinos, no han sido tomados en cuenta la lista de especies amenazadas del país presentada en Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú, publicado en 2018 tras casi 30 años de su primera versión.  

 

Te presentamos algunos de los animales marinos que son las presas favoritas del tráfico de vida silvestre, uno de los comercios ilícitos más lucrativos del mundo que incluye la captura, caza furtiva y contrabando de especímenes y sus derivados o productos.  Se trata del cuarto negocio ilegal del planeta, apenas superado por el tráfico de drogas. 

 

Aletas de tiburón al por mayor 

Quizá este sea uno de los problemas más grandes que tiene el Perú en materia de tráfico y comercio ilegal de especies. Aunque en el Perú la pesca de tiburón está permitida y se exige desembarcar el tiburón entero, incluyendo aletas, el país está sirviendo como “salvoconducto” para el tráfico ilegal de aletas de tiburón.  

Existe contrabando de aletas de especies protegidas que ingresan desde Ecuador con certificados dudosos y luego son exportadas como aletas legales desde Perú, un crimen ambiental que perjudica a exportadores y pescadores locales. 

Por fortuna, en los últimos meses, se han implementado mejoras en la identificación de aletas y se han realizado cuantiosas incautaciones. 

Caballitos de mar disecados 

Los caballitos de mar son otra muestra de la fauna marina amenazada en nuestro país. De hecho, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES, por sus siglas en inglés), del que somos parte desde 1975, sitúa a todas las especies de caballitos de mar al borde de la extinción, si es que no se controla su tráfico y comercio ilegal. 

Hace unos 3 años se hizo la mayor incautación de hipocampos, como también se les conoce, en el Perú. Más de 8 millones de ejemplares de caballitos de mar disecados iban a ser trasladados a los mercados de Asia. Esto pese a que es una especie protegida y su extracción está prohibida. 

Tortugas marinas en peligro 

En nuestro país existen 5 especies de tortugas marinas que se encuentran en situación de vulnerabilidad y en peligro de extinción debido, entre varios factores, al comercio en especial de sus caparazones y su carne. Estas partes son vendidas ilegamente para ser utilizadas como artesanías y alimento respectivamente. 

Como se sabe, el papel que cumplen cada una de ellas es fundamental y su desaparición podrían generar desequilibrios en actividades tan importantes como la pesca y el turismo.  

 

 

El pingüino de Humboldt como mascota 

La situación que atraviesa el carismático pingüino de Humboldt es realmente preocupante. Muchos de ellos son capturados para ser vendidos como mascotas para fines recreacionales. 

Cabe indicar que el pingüino de Humboldt sí se encuentra considerado en Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú como una especie en peligro, por lo que la preservación de sus más de 9000 ejemplares o individuos es de mayor cuidado. 

¿Qué podemos hacer? 

Es necesario que el país articule esfuerzos para considerar a las especies marinas nacionales como fauna silvestre, pues hoy en día no es posible clasificar su estado de conservación y menos tomar acciones para evitar su depredación. La protección de nuestras especies abarca tener una visión integral de la fauna en tierra, mar y ríos. Solo así podremos gestionar adecuadamente la diversidad biológica del país.