En octubre de 2015 Oceana recomendó no abrir la temporada de pesca debido a las condiciones de vulnerabilidad de la población de anchoveta por las condiciones de El Niño. El Ministerio de la Producción desoyó nuestras recomendaciones. Este es la evaluación de Oceana sobre el estado actual de la población de anchoveta y recomendaciones para hacer frente a su manejo en 2016.

Diversas agencias científicas internacionales anunciaban que El Niño 2015-2016 iba a ser uno de los más fuertes de la historia y hacía ya meses que la anchoveta mostraba signos de debilidad. Según la información presentada por el Instituto del Mar del Perú  (IMARPE) el aumento en la temperatura del agua había reducido redujo la disponibilidad de alimento para la anchoveta, lo cual limitó su reproducción e hizo que la población se desplazara mar adentro y a zonas costeras buscando bolsas de agua fría.

Es por ello que en octubre del año pasado, Oceana presentó a las autoridades nacionales y a la opinión pública un llamado a no autorizar la apertura de la segunda temporada de pesca de anchoveta del stock norte-centro. A pesar de las recomendaciones, el Ministerio de la Producción (PRODUCE) resolvió abrir la temporada de pesca y ahora resaltamos las 5 razones por las cuales esta decisión  no fue la más adecuada para la salud de la pesquería de anchoveta y la economía peruana en 2016. 

 

[Descarga el informe: Balance de la segunda temporada de pesca 2015]

 

Razón 1: Los desembarques reales fueron superiores a la cuota oficial

Según datos oficiales, la descarga total de la segunda temporada fue de 1´083,616.98 Toneladas Métricas (TM)  de anchoveta, equivalente al 97.62% de la cuota asignada por PRODUCE.

Pero este valor oficial no considera los descartes en el mar, así como la pesca no reportada y la captura de la flota artesanal y de menor escala.

Se estima que el porcentaje de pesca no contabilizada es entre el 10% y el 20% lo cual nos hace estimar que la pesca real es próxima a 1,3 millones de TM, un número muy? superior a la cuota recomendada y que limita probabilidad de recuperación de la población de anchoveta para 2016.

 

Razón 2: los rendimientos han sido menores en comparación a temporadas anteriores

A pesar de que se alcanzó el límite de la cuota, esta ha sido cubierta de una manera más lenta que en años anteriores, como se aprecia en la figura 1.

Adicional a este lento avance de la temporada, se ha podido observar que las descargas promedio también fueron inferiores a temporadas precedentes.

Esto puede deberse a la baja disponibilidad de la especie, la presencia de muchos juveniles y el menor peso y contenido graso de cada individuo; signos evidentes del impacto de El Niño en la anchoveta.


Razón 3: Las capturas contenían proporciones ilegales de juveniles 

Según datos previos a la apertura de la segunda temporada, dos de cada tres anchovetas pescadas tenían un tamaño menor al límite legal de 12 cm. Durante toda la temporada, la proporción de juveniles en la pesca aumentó progresivamente hasta llegar a niveles extremos durante el mes de enero. 

Esto llevó a la flota a realizar capturas que frecuentemente superaron el límite recomendado del 10% de juveniles en cada captura. 

El tamaño de los individuos disminuyó hasta llegar a niveles extremos

En algunos puntos los datos mostraban cifras alarmantes de captura de juveniles.  En La Libertad se registraron promedios de hasta el 31% y en Punta Doña María, Ica, se llegó al 99%.

 

Razón 4: Se reportaron altos índices de cierres e infracciones

En esta temporada PRODUCE cerró preventivamente 66 zonas de pesca y dispuso  la suspensión en 44 zonas lo que alcanzó un total de 110 zonas cerradas temporalmente debido a claros signos de stress en la población de anchoveta.

Del mismo modo, el 85% de las infracciones fueron por exceso de juveniles en los desembarques, como se muestra en la Figura 2. 

 

Razón 5: El crecimiento del sector pesquero se desacelera 

En muchos medios se ha difundido con gran entusiasmo la cifra de crecimiento anual del sector pesquero (85.2%). Esta afirmación esconde cierta manipulación de los datos con fines de esconder la mala racha por el que el sector pesquero industrial está pasando.

Cuando se proclama este dato de crecimiento, se hace con respecto al mismo momento del año 2014, en el cual no se abrió la segunda temporada de pesca. De esta forma, el crecimiento se basa en una producción 0 en 2014, llevando a conclusiones erróneas sobre el crecimiento del sector.

Por lo contrario, los datos de desembarcos de los últimos 7 años, muestran una tendencia decreciente lo que nos puede indicar  que, contrariamente a las informaciones públicas, el sector pesquero está pasando por una coyuntura económica negativa.

 

Recomendaciones para un mejor manejo en 2016

Debido a las 5 razones detalladas en este artículo, es difícil ser optimista por lo que respecta a la sostenibilidad del recurso pesquero. Podríamos estar asistiendo a una peligrosa reducción de la población de anchoveta por debajo de los niveles necesarios para asegurar la recuperación de la misma y, con ella, las oportunidades económicas del sector pesquero.

Es por ello que, desde Oceana,  recomendamos trabajar en las siguientes líneas para mejorar la gestión de la anchoveta en futuras campañas:

1. Revisar el marco legal y técnico que regula la pesca de anchoveta y avanzar hacia un plan de manejo que sin ser el corsé que algunos temen, permita un manejo eficiente, moderno y sostenible del recurso.

2. Revisar la norma técnica que llevó a fijar en 10% el límite de tolerancia para la proporción de juveniles en los desembarcos.

3. Mejorar los mecanismos de acceso a la información, comenzando por la implementación de protocolos de acceso abierto tipo Open Data que faciliten la descarga de datos en formatos que permitan el análisis directo sin pasar por el penoso proceso de transferir los datos manualmente.

4. Contar con la mejor capacidad técnica disponible tanto del Estado como del sector privado, la academia y la sociedad en su conjunto. 

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