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La riqueza pesquera en nuestras primeras cinco millas debe ser protegida

Han pasado casi 30 años desde que se emitió la primera regulación sobre las cinco millas. Por ello, es más que relevante abordar la problemática en esta área, debido a que hoy se puede comprobar un importante incremento de la actividad pesquera.

diciembre 2, 2021

Ubicación: Peru

Contacto:

Jesús Cuzcano

Lima. Noviembre 2021. Las primeras cinco millas del mar peruano cumplen un rol fundamental en el ciclo de vida de las especies marinas, y, por ende, en la sostenibilidad de la pesca artesanal. Por esta razón, desde 1992 y mediante el Decreto Supremo 017 92-PE, esta zona se reservó exclusivamente para esta actividad. Han pasado casi 30 años desde que se emitiera esta primera regulación. A lo largo de este tiempo, las embarcaciones de cerco mecanizado y de arrastre, consideradas artesanales, han crecido en número y tamaño. Hemos identificado los tres principales impactos que estas generan.

“En primer lugar, las embarcaciones de cerco mecanizado y de arrastre utilizan aparejos o redes poco selectivas. Al realizar sus faenas de pesca, capturan especies distintas al objetivo y también especímenes por debajo de las tallas mínimas”, señala Juan Carlos Sueiro, Director de Pesquerías de Oceana Perú. “El segundo impacto que generan es que, en algunas oportunidades, sus redes raspan el lecho marino de tal forma que lo perturban y afectan a la ecología subyacente en él. Finalmente, estas embarcaciones interfieren con la actividad de pescadores que utilizan artes de pesca pasivos, perjudicando sus faenas”.

La problemática se extiende a lo largo de nuestro litoral. En el norte, por ejemplo, opera una flota de cerco anchovetero y no anchovetero, como también una de arrastre en Piura y Tumbes, las cuales depredan los recursos de la zona. En el centro del país, embarcaciones con permiso para pescar anchoveta para el consumo humano directo, y otras especies, utilizan redes de cerco mecanizado. En el sur, la pesca con este mismo aparejo captura especies sin restricción en cuanto a su distancia a la costa y perjudica a embarcaciones con herramientas más selectivas como la pinta o la cortina.

En Oceana Perú consideramos importante que el Ministerio de la Producción actualice la regulación relacionada con la protección de las cinco millas. De tal manera que, con base en un estudio que debería realizar el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), se establezca una zona de exclusión de estas embarcaciones, con el fin de reducir de manera importante los tres impactos señalados.

“Asimismo, se debe de crear un Programa Conjunto de Planificación Espacial Marina en las primeras 5 millas”, añade Sueiro. Este debe tener como principales propósitos reducir los conflictos y preservar las zonas de crianza y de reproducción de especies. Este programa debería ser impulsado en conjunto por el Ministerio de la Producción, el Instituto del Mar del Perú y el Ministerio del Ambiente.

 

Datos de interés:

  • El mar adyacente a la costa peruana es uno de los más productivos del planeta en términos pesqueros. Posee un sistema de corrientes y afloramientos que permite la abundancia de la anchoveta, una de las pesquerías más importantes del mundo. Además, posee un mar tropical con gran abundancia y diversidad de especies aprovechada por la pesca artesanal.
  • Asimismo, hay una importante actividad pesquera artesanal en las zonas más alejadas de la costa, la cual se ha incrementado en las dos últimas décadas. Además de la pesquería de anchoveta, el Perú es de importancia mundial en las capturas de pota, perico y bonito, entre otras.
  • Según la Tercera Encuesta Estructural de la Pesquería Artesanal en el Litoral Peruano – III ENEPA realizada por el Instituto del Mar del Perú (IMARPE) en el 2015, se han registrado en el litoral 17 920 embarcaciones artesanales y poco más de 67 000 pescadores artesanales.