Aunque el pescado es uno de los alimentos más populares en el Perú, aún se da poca o ninguna información a los consumidores sobre su procedencia. Debido a qué se carece de un sistema para identificar los productos marinos del mar a la mesa.

La sustitución de especies implica vender varias especies bajo un mismo nombre común, suplir pescados de alta demanda con otros más baratos, ofertar especies con apelativos populares o bajo una mezcla de nombres.

Esto genera pérdidas económicas y desconfianza en el consumidor. A la par, incentiva la sobrepesca, puede camuflar la pesca ilegal y va en contra de esfuerzos por proteger especies amenazadas.

Saber si hubo la intención o no de sustitución de forma deliberada es difícil cuando un país no tiene trazabilidad, es decir, un sistema que exija a todos los intermediarios reportar información sobre qué, cómo, cuándo, quién y dónde se pesca, procesa o venden los recursos marinos. Oceana y la organización ProDelphinus han llevado a cabo un estudio pionero en el país, para conocer la magnitud de este problema y ofrecer soluciones que mejoren la identificación de los recursos en beneficio de todos.

  • El consumo de pescado en el Perú es de 14,5 kg por persona

  • Más de 1000 especies de peces existen en el mar peruano

  • Un mismo pescado puede tener hasta 5 nombres