Áreas Marinas Protegidas, una oportunidad para Perú

Áreas Marinas Protegidas, una oportunidad para Perú

Photo Credit: Cortesía Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras

En los últimos años hemos dado pasos en la protección del ecosistema marino de la Corriente de Humboldt como la creación del Sistema Nacional de Islas, Islotes y Puntas Guaneras y la Reserva Nacional de San Fernando, en el 2009 y 2011, respectivamente.

Sin embargo aún falta mucho por hacer. Pese a su relevancia ambiental, social y económica, el mar tropical peruano no está representado en el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SINANPE). Esta parte del litoral provee gran parte de la pesca de consumo humano directo en el Perú y, por lo tanto, su mejor gestión tiene un impacto directo en la economía de las poblaciones locales.

Por ello, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas del Perú (SERNANP) ha trabajado con la población local la propuesta de creación de la Zona Reservada Mar Pacífico Tropical.  Este área está ubicada frente a las costas de Piura y Tumbes y  tendrá una extensión de 116,139.95 hectáreas.

La propuesta está a un paso de ser realidad, pues el expediente tecnico aprobado por SERNANP ya está en manos del Ejecutivo. Sin embargo, han surgido muchas preguntas sobre la importancia del área y lo que su creación implica. A la vez, afirmaciones en medios de comunicación buscan desacreditar este proceso.

Respondemos Verdadero Falso a estos argumentos

 

1. Las Áreas Marinas Protegidas no permiten que se desarrollen actividades económicas productivas y son perjudiciales para la economía.

FALSO. Las áreas marinas protegidas ofrecen oportunidades para desarrollar nuevas actividades económicas para la población local como el turismo y la extraccion sostenible de recursos. Por ejemplo, las áreas naturales protegidas recibieron 1.6 millones de visitas en el 2015.

Asi también, el aprovechamiento de recursos como conchas de abanico en Paracas, guano de las islas costeras, asi como la extracción de conchas negras y cangrejos, son solo algunas de las actividades que ya contribuyen a los ingresos y el bienestar de los habitantes.

Edith Ramos, presidenta de la Asociación Proyecto 2000, tiene una concesión para el cultivo de conchas de abanico en la Reserva de Paracas y manifiesta que “El producto que desarrollamos posee todos los certificados de sanidad, es exportado hacia Europa y Estados Unidos. Dentro de una reserva se trabaja mejor, siempre de la mano con la autoridad, si viene un invasor, pedimos apoyo para defender el área. Nosotros también la cuidamos realizando jornadas de limpieza”.

2. Las Áreas Marinas Protegidas redefinen las reglas del juego y obligan a que los  negocios que operan en esta zona se retiren.

FALSO. En las áreas marinas protegidas del Perú,  se respetan los derechos adquiridos con anterioridad a la creación del área, como los derechos de pesca y de explotación de hidrocarburos. En el Perú existen más de 8 áreas protegidas creadas  en superposición de lotes de hidrocarburos que trabajan sin afectar la actividad petrolera. Lo importante es que  estas empresas tengan sus instrumentos ambientales aprobados. Las actividades que se realizan dentro de un ANP tienen que ser ordenadas. Para ello, se formalizan los derechos y las actividades de acuerdo a la legislación vigente. Se pueden otorgar concesiones para acuicultura si está considerado en el Plan Maestro.

Victor Marchand dirigente de la Asociación Los Tumpis y guardaparque de Los Manglares de Tumbes “Crear una nueva área protegida es una gran oportunidad para todos, no solo para quienes vivimos en el lugar, sino también para el resto de la población, porque ellos se alimentan de los recursos que hay ahí, es importante cuidar esta riqueza”

3. Las Áreas Marinas Protegidas se gestionan de manera ordenada con planes participativos realizados con la población local.

VERDADERO. Cuando se crea una área natural protegida se empieza por elaborar un Plan Maestro, el documento máximo que guiará la gestión del lugar durante 5 años. Este plan se elabora con la participación de la población local, gracias a sus aportes y visión se establecen las normas de uso como parte de la zonificación del área. La zonificación se realiza de acuerdo a las actividades que se vienen dando en el ámbito del ANP. Así, se garantiza que las actividades legales que se realizaban antes de la creación del ANP puedan continuar  de una manera ordenada y sostenible.

Adicionalmente, los pobladores locales pueden ser guardaparques voluntarios y son reconocidos por la jefatura del ANP, como lo son los pescadores artesanales en la Reserva Nacional de Paracas. Juan Carlos Heaton, jefe de la RNP: “El trabajo de conservación no es solo de la autoridad, es multisectorial y funciona en la medida que los pobladores locales están involucrados activamente. Estamos convencidos que esta es la mejor forma de establecer un área protegida, ordenar el territorio y garantizar la sostenibilidad de los recursos naturales”.

 

4. Las Áreas Marinas Protegidas no son necesarias ya que la legislación ya protege las 5 millas y por lo tanto, son una duplicación de esfuerzos.

FALSO. El Reglamento de la Ley General de Pesca rige la creación de las 5 millas y trata de la interacción entre la pesquería industrial y la pesquería artesanal con el objetivo de proteger la flora y la fauna de estas actividades. En el Reglamento se incluye una salvaguarda a las primeras 5 millas, permitiendo la pesca artesanal,  mas no la industrial dentro de esta franja. En contraste, una área marina protegida conserva la biodiversidad de manera integral, incluyendo no solo los recursos hidrobiológicos, sino también los ecosistemas de los impactos negativos de cualquier actividad no autorizada, sea pesca, turismo, crecimiento urbano, entre otros. Una área marina protegida cuenta con un cuerpo de guardaparques quienes realizan patrullajes y las acciones de control y vigilancia con el fin de salvaguardar el ANP y que se cumplan los objetivo. Por lo tanto, se previene la ejecución de actividades ilegales.