Estamos acabando con una valiosa fuente de proteína para un mundo que tendrá 2 mil millones de personas más el 2050. En lo que va del siglo se ha registrado un incremento del 20% en el número de poblaciones pesqueras en estado de sobreexplotación.

El Perú es un país privilegiado por la gran productividad de su mar, crucial para la salud de la economía y la alimentación de todos los peruanos. La piedra angular de esta riqueza es la anchoveta, alimento principal para muchas especies del ecosistema de la Corriente de Humboldt, que incluye peces, aves y mamíferos marinos. Además, parte importante de la alimentación de los peruanos, la gastronomía nacional e incluso el turismo, depende de la diversidad marina.

Los primeros pasos para lograr una gestión sostenible es contar con  buena información científica e instrumentos de manejo pesquero modernos. 

En la actualidad Perú no cuenta con información fiable de la mayoría de los stocks de peces que son relevantes para el consumo humano directo y hay insuficientes instrumentos de manejo pque permitan evaluar de forma regular el estado de nuestras pesquerías y ajustar las medidas.

Además, el concepto de sobrepesca o sobreexplotación no está contemplado en la normativa nacional, lo que dificulta adoptar medidas concretas para la recuperación de las especies.

Estas debilidades impiden que las autoridades puedan asegurar pesquerías saludables y resilientes a la pesca y a los efectos de eventos climáticos como El Niño.

Oceana promueve la introducción de instrumentos de manejo pesquero adaptativo, para asegurar esta fuente valiosa de alimento y trabajo para el Perú.

  • La pesca aporta

    $3,200 millones

    a la economía peruana
  • Al menos

    250.000 peruanos 

    dependen de la pesca para vivir
  • La anchoveta es la pesquería 

    con mayor volumen de capturas 

    a nivel mundial